ACCIONA Carbon Technologies
Una app para que calcular tu huella de carbono no se sienta un trámite académico, sino el primer paso concreto para hacer algo con ese número.
Este proyecto está bajo NDA. Lo que sigue describe el contexto público de la app (App Store / Google Play) y mi forma de abordar el problema — no datos internos ni decisiones de negocio confidenciales.
El contexto
ACCIONA Energía lanzó esta app para que cualquier persona pueda calcular su huella de carbono personal respondiendo preguntas sobre su día a día: cómo se mueve, cómo calefacciona su casa, si su electricidad viene de fuentes renovables, qué dieta lleva, cuántos kilómetros hace en auto y con qué frecuencia consume. A partir de esas respuestas, la app estima las emisiones de CO2 asociadas y ofrece un camino concreto para compensarlas: apoyar proyectos de reforestación o de energía eólica y renovable, con la posibilidad de elegir qué porcentaje de la huella compensar y obtener un certificado de colaboración ambiental.
El desafío de diseño no era técnico, era de percepción: la sostenibilidad corporativa suele comunicarse con un tono didáctico-institucional que aleja más de lo que convence. El objetivo era que calcular y compensar la huella se sintiera simple y directo — sin sermón, sin fricción, sin que el usuario sienta que está rellenando un formulario para una ONG.
Cómo se abordó
Reducir el cálculo a lo esencial
De todas las variables que existen para estimar una huella de carbono, el reto fue elegir las que de verdad mueven el número — transporte, calefacción, electricidad, dieta, uso del auto, consumo — sin convertir el flujo en un cuestionario largo que nadie termina.
Traducir el resultado en decisión, no en culpa
Mostrar un número de emisiones sin contexto genera dos reacciones: indiferencia o culpa paralizante. El diseño necesitaba convertir ese resultado directamente en una acción posible — reducir con consejos concretos, o compensar con un proyecto real.
Simplificar el flujo de compensación
Elegir porcentaje a compensar, método de pago, asignación automática a un proyecto sostenible disponible, y certificado al final — un flujo corto, pensado para que la buena intención no se pierda en pasos de más.
Dar cuerpo a los proyectos que se financian
Que compensar no se sienta abstracto: mostrar qué tipo de proyecto se está apoyando (reforestación, parques eólicos, mejoras en infraestructura educativa de comunidades) para que la acción se sienta real y trazable.
Lo que tiene la app hoy
Cálculo por comportamiento
Estimación de huella a partir de transporte, hogar, dieta y consumo — no un único número genérico.
Compensación flexible
El usuario elige qué porcentaje de su huella quiere compensar y cómo, sin todo-o-nada.
Proyectos con nombre y forma
Reforestación y energía eólica/renovable como categorías concretas, no una promesa abstracta.
Certificado como cierre
Un comprobante tangible de la colaboración, que refuerza la sensación de acción completada.
[ Espacio reservado para capturas reales de la app — pendiente confirmación de NDA ]
Reflexión
Diseñar producto de sostenibilidad me enseñó algo que aplico ahora en cualquier proyecto con contenido "sensible" o institucional: la claridad no le resta seriedad al mensaje, se la suma. Cuanto más simple es el camino entre "me importa" y "hice algo al respecto", más gente lo recorre — y esa distancia corta es, literalmente, el trabajo de un diseñador de producto.